¿Qué dice la Biblia sobre la ansiedad?
Sientes el pecho apretado, tu mente no se detiene y ya estás viviendo el peor escenario de mañana. Tal vez hasta te han dicho que los cristianos ansiosos simplemente no tienen suficiente fe. Eso no es lo que dice la Biblia.
Sentir ansiedad no es pecado. Es un sentimiento humano, y Dios te encuentra en medio de él. Lo que Dios te dice es qué hacer con ella: “No se angustien por nada; más bien, oren; pídanle a Dios en toda ocasión y denle gracias. Y la paz de Dios, esa paz que nadie puede comprender, cuidará sus corazones y pensamientos en Cristo.” (Filipenses 4:6–7). Cada vez que llegue la preocupación, entrégasela a Dios, con nombre y apellido, en voz alta si puedes, y vuelve a entregársela cada vez que regrese. Él no promete que el problema desaparezca en ese mismo segundo. Promete que su paz montará guardia sobre tu mente. Y si la ansiedad es constante o te abruma, buscar ayuda de un médico o de un consejero cristiano es sabiduría, no debilidad.
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Los discípulos en la tormenta
Una tormenta violenta azotó la barca de los discípulos, y las olas rompían sobre ella. Jesús dormía sobre un cojín. Lo despertaron y le preguntaron si no le importaba que se estuvieran hundiendo. Él se levantó, le ordenó al viento y a las olas que callaran y se calmaran, y todo quedó en completa calma (Marcos 4:37-39). No los echó de la barca por tener miedo. Calmó la tormenta y luego les preguntó por qué tenían tanto miedo. Ese mismo Jesús está en tu barca.
Por qué la ansiedad no es lo mismo que el pecado
Jesús mismo comenzó a sentir una profunda angustia y aflicción en Getsemaní, y su sudor era como gotas de sangre (Marcos 14:33; Lucas 22:44). Pablo escribió sobre la preocupación que cargaba cada día por todas las iglesias (2 Corintios 11:28). Sentir el peso es humano. El problema empieza cuando la preocupación se vuelve el lugar donde vivimos, en vez de la alarma que nos lleva a Dios.
Qué hacer cuando te golpea
1. Ponle nombre. Dile a Dios exactamente qué es lo que temes. “Dejen en las manos de Dios todas sus preocupaciones, porque él cuida de ustedes.” (1 Pedro 5:7).
2. Dale gracias por una cosa que es verdad ahora mismo. Filipenses 4:6 pone la gratitud justo en medio de la oración.
3. Achica el día. “No se preocupen por lo que sucederá mañana, pues mañana tendrán tiempo para hacerlo. Ya tienen suficiente con los problemas de hoy.” (Mateo 6:34). Pídele a Dios solo lo que necesitas para hoy.
4. Llena tu mente de lo que es verdad (Filipenses 4:8). Lee un salmo en voz alta. Tu mente no puede correr a toda velocidad y leer en voz alta al mismo tiempo.
5. Cuida tu cuerpo: sueño, comida, movimiento, y menos noticias y menos tiempo en el celular. La recuperación de Elías empezó con sueño y una comida (1 Reyes 19:5-8).
Cuándo buscar más ayuda
Si la ansiedad no te deja dormir, trabajar o salir de tu casa, ve a un médico y a un consejero cristiano. Buscar ayuda no es falta de fe, así como usar lentes tampoco lo es. Si alguna vez sientes que no puedes seguir, en EE. UU., llama al 988 (marca 2 para español) o envía la palabra AYUDA por mensaje de texto al 988, en cualquier momento.
Lo que dice la Biblia
- 01
Ora en lugar de preocuparte.
“No se angustien por nada; más bien, oren; pídanle a Dios en toda ocasión y denle gracias. Y la paz de Dios, esa paz que nadie puede comprender, cuidará sus corazones y pensamientos en Cristo.”
Filipenses 4:6–7 - 02
Él cuida de ti.
“Dejen en las manos de Dios todas sus preocupaciones, porque él cuida de ustedes.”
1 Pedro 5:7 - 03
Un día a la vez.
“»Por ello les aconsejo que no se preocupen por la comida, la bebida o la ropa. ¡Es mucho más importante tener vida y un cuerpo, que tener qué comer y qué vestir! Fíjense en los pájaros, que no siembran ni cosechan ni andan guardando comida, y el Padre celestial los alimenta. ¡Para él ustedes valen más que cualquier ave! Además, ¿qué gana uno con preocuparse?; ¿podemos acaso alargar nuestra vida aunque sea una hora? ¿Para qué preocuparse de la ropa? ¡Miren los lirios del campo, que no tejen su propia ropa, y ni aun Salomón con todo su esplendor se vistió jamás con tanta belleza. Si Dios cuida tan admirablemente las flores, que hoy están aquí y mañana se queman en el fuego, ¿no los cuidará mucho más a ustedes, hombres de poca fe? Por eso, no se anden preocupando por la comida o por la ropa. ¡Los paganos son los que siempre se andan preocupando de esas cosas! Recuerden que su Padre celestial sabe lo que necesitan. Lo más importante es que primero busquen el reino de Dios y hagan lo que es justo. Así, Dios les proporcionará todo lo que necesiten. No se preocupen por lo que sucederá mañana, pues mañana tendrán tiempo para hacerlo. Ya tienen suficiente con los problemas de hoy.”
Mateo 6:25–34 - 04
La tormenta.
“Anochecía y Jesús les dijo a sus discípulos: ―Vámonos al otro lado del lago. Y, dejando a la multitud, salieron en la barca. Varias barcas los siguieron. A medio camino se desató una terrible tempestad. El viento azotaba la barca con furia y las olas amenazaban con anegarla completamente. Jesús dormía en la popa, con la cabeza en una almohada. Lo despertaron y le dijeron: ―Maestro, ¿no te importa que nos estemos hundiendo? Jesús se levantó, reprendió a los vientos y dijo a las olas: ―¡Silencio! ¡Cálmense! Los vientos cesaron y todo quedó en calma, Y Jesús les dijo: ―¿Por qué tienen tanto miedo? ¿Acaso no tienen fe? Ellos, asustados, se decían: ―¿Quién será este que aun los vientos y las aguas lo obedecen?”
Marcos 4:35–41 - 05
No temas.
“No temas, pues yo estoy contigo, no te desanimes. Yo soy tu Dios, yo te fortaleceré, yo te ayudaré, yo te sostendré con mi triunfante mano diestra.”
Isaías 41:10 - 06
Cuando la ansiedad era grande.
“Señor, cuando en mí la angustia iba en aumento, tu consuelo llenaba mi alma de alegría.”
Salmo 94:19
Escrituras de la Nueva Biblia Viva.
Escribe las tres cosas que más ansiedad te causan. Ora por cada una por su nombre y luego escribe debajo de cada una una frase de gratitud.
Preguntas frecuentes
¿La ansiedad es falta de fe?
No en sí misma. Sentir ansiedad es humano. La fe es lo que haces con ella: llevársela a Dios una y otra vez.
¿Un cristiano puede tomar medicamentos para la ansiedad?
Sí. Dios también obra por medio de médicos y medicinas (Lucas era médico, Colosenses 4:14). Sigue orando y mantén a Dios en el centro.
¿Por qué sigo sintiendo ansiedad después de orar?
Muchas veces la paz llega mientras sigues orando, no toda de golpe. Sigue entregándosela. Jesús hizo la misma oración tres veces en Getsemaní (Mateo 26:44).
No tienes que cargar con esto a solas esta noche.
La Vigilia es la sala de oración de Become. Nunca cierra, y creyentes de todo el mundo están orando en ella ahora mismo. Entra y ora con ellos, o cuéntalo con tus propias palabras.
